Otras veces he sido
anfitrión pero en esta ocasión ocupo otro lugar, tal vez surgen dudas que vamos
a tratar de solucionar. Las despedidas, los obsequios, si puedo o no fumar, las
conversaciones serán tratadas en este decálogo por el director de Protocolo 21, Ángel Gil y publicado en el Especial 2015 del diario Melilla Hoy
1.-
¿Cómo debo ir vestido o vestida?
Como se trata de las celebraciones más
importantes del año, debemos de cuidar algo más el vestuario. Lo primero es
diferenciar una de otra noche. La primera es más familiar y no tanto de salir a
alguna fiesta. En el caso del hombre traje y corbata, con camisa blanca de
vestir, no sport. La mujer optara por el vestido corto o de coctel. Para la
última cena del año y sobre todo si después acudimos a algún lugar para
festejarla, si el hombre escoge un esmoquin el equivalente en su acompañante
será el vestido largo o de coctel. Si no fuese así, a traje oscuro corresponde vestido
corto o de coctel.
2.-
La impuntualidad
Salvo un atasco imprevisible, nada justifica el
retraso, hasta las obras en la calle, deben ser previstas para evitar no ser
puntual. La impuntualidad es sinónimo de desidia, falta de interés y de
respeto.
3.-
¿Puedo llegar antes de la hora?
No es adecuado llegar
antes, ya que podemos producir una situación embarazosa para los anfitriones,
que pueden estar terminándose de arreglarse o de colocar la mesa. Es una forma
muy desafortunada de comenzar una velada.
4.-
¿Debo llevar regalo?
Si quiere agradecer la
invitación mediante un regalo, ofrécelo al día siguiente con mensajero y
tarjeta de visita. Estamos ante el supuesto de algo formal.
Si son cenas familiares
o de amigos muy íntimos tendremos siempre la oportunidad de preguntar antes o
bien sabremos, al conocerlos, por lo que optar.
5.-
El saludo
Espere a que sea el
anfitrión el que presente a su mujer. Ella será quien elija entre dar la mano o
besar las mejillas.
6.-
La conversación
Siempre observaremos de
qué tema hablan y evitaremos aquellos que puedan ser conflictivos como
políticos, religiosos o incluso de fútbol. Si saliese algún asunto familiar, la
moderación y el silencio será lo más adecuado.
7.-
¿Me puedo quitar la chaqueta?
Más que de cuestiones
protocolarias, quitársela o no dependerá de observar al resto de invitados y de
la sensibilidad y el tacto que deben al anfitrión. Hablamos también de lo que
haga el anfitrión, si se despoja o no de ella.
8.-
¿Puedo fumar?
El anfitrión será quien
tome la iniciativa y de permiso para encender un cigarrillo. Si es usted quien
formula la pregunta podrá conducir a que llegue a molestar a los no fumadores,
por lo cual lo evitaremos.
9.-
Cuando me voy
Ser prudentes es una
buena regla, por lo cual ante el más mínimo signo de cansancio u observar el reloj
es el momento para dar por concluida la velada.
10.-
La despedida
Es un momento especial,
tanto o más que durante el resto de la velada. Esperaremos que nos despidan a
la puerta y siempre nos agradará que dediquen idéntico tiempo que con otros
invitados. Seguiremos practicando la prudencia y el tacto para saber cuándo
debemos irnos. Si hemos cumplido con lo anterior seguro que habrá más ocasiones
en Diciembre para compartir la Navidad.
© Protocolo21 Ángel Gil
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